sábado, 4 de febrero de 2017

El cirujano de Travolta (o qué le pasó a Vincent Vega)

John Travolta como Robert Shapiro
en American Crime Story - FX (2016)
Ay mamá. No puedo mirar las intervenciones de Travolta en American Crime Story sin distraerme con la desgraciada obra de sus cirujanos. Por momentos lo veo y creo estar viendo a Schwarzenegger en su faceta de político republicano, por otros asocio las escenas con avisos publicitarios de productos cosméticos. Malos productos cosméticos, claro está.

¿Qué tan difícil es conseguir un buen cirujano plástico? Supongo que esa es la primera pregunta que se plantean los famosos de Hollywood cuando las arrugas comienzan a delatar los años. Sin embargo, en este caso, Travolta siembra la duda. En una de esas hay pacientes que prefieren entrar al quirófano antes de preguntar.

La serie, en su primera temporada, trata el caso de O.J. Simpson desde los minutos posteriores al asesinato hasta el veredicto del jurado. Aún no vi la temporada completa, digamos que estoy a mitad de camino, cuando los abogados, liderados por Robert Shapiro (Travolta) enfocan la estrategia de defensa en la discriminación racial.

Hasta el momento, puedo decir que el dramatismo crece a fuerza de las lágrimas y reacciones desatinadas de OJ (interpretado por Cuba Goodin Jr.). Guardo para mí la opinión de que, por más tensión que logra despertar, en la actuación veo más a un actor interpretando el papel de una gloria del deporte confundida por un asesinato furioso y asustada por la condena que asoma a lo lejos que a un actor interpretando a O.J. Simpson frente a un abismo que le marcará su existencia para siempre. Creo no ser claro. Quiero decir que, al menos hasta la mitad de la temporada, el entrañable Cuba no se metió en la piel del deportista, no logró ponerle nombre y apellido al acusado que está interpretando.

Igual ese no es el punto en discusión. Acá, con esos pelos postizos y esa piel estirada a baño maría, el único que distrae es Travolta. Aunque otra lectura puede ser que el equipo de casting seleccionó al actor en esas condiciones para exagerar el concepto de fachada que decora las altas esferas de la sociedad americana. Eso no se les puede negar. Tanto él como David Schwimmer colaboran para que, ante todo, tomemos consciencia del estrato social que albergó el tremendo crimen. 

David Schwimmer toma el lugar de Robert Kardashian. Amigo de OJ que vuelve a ejercer la abogacía para quemar las naves por su amistad con el implicado. Uno de los puntos graciosos que rondan a este personaje es que nadie pronuncia su apellido de forma correcta. Kardigan. Kardasho. Kardinski. Algo así. Jaja. Es que los guionistas no podían evitar la mordida a un apellido tan jugoso (y tan visible en la farándula de hoy).

Entonces eso: Travolta cae en los quirófanos como quien va a la intendencia a pagar la patente. Lo imagino anotando la intervención en su agenda como si fuera a un trámite con el escribano. «Ah, hoy tengo que ir a levantarme los párpados». «Bueno el lunes me saco papada y me pongo un poco de botox en las mejillas» «Qué bien estos médicos, tres cirugías en una semana y no perdí ni una clase de golf».

Voy a continuar con American Crime Story porque reconozco que me atrapó, pero no puedo ocultar la aflicción de ver a un héroe cayendo en picada. Aunque pensándolo bien, quizá ese sea el problema que plantea esta primera temporada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario